Conoce algunas de las mujeres que se convirtieron en sus confidentes

@simoncblog – “Mi etapa favorita de Coco Chanel es al principio. La rebelde, la caprichosa, la que se cortó el pelo la tarde anterior a su primera noche en la ópera porque el agua caliente quemaba su maravilloso pelo. Adoro su perversidad cuando se ponía graciosa, su inteligencia. Es en ella en quien pienso cuando estoy diseñando mis colecciones”. Esta frase, pronunciada por Karl Lagerfeld y recogida en el libro The World according to Karl, resume a la perfección el tipo de mujer que inspira al kaiser de la moda

Inès de la Fressange

Abril 11 de 1983, París, Francia – Karl Lagerfeld realiza ajustes a uno de sus diseños en la supermodelo Ines de la Fressange en el taller de Chloe en París. – Imagen por © Pierre Vauthey/CORBIS SYGMA

Su relación con la modelo francesa sufrió varios altibajos. En un principio fue su musa inspiradora, a la edad de 26 años firmó contrato con Chanel para ser su imagen durante 6 años consecutivos, pero luego se convirtió en la protagonista de una de las frases más polémicas de Karl (y eso ya es mucho decir): “Le deseo toda la suerte del mundo hasta el punto de no tener que verla nunca más, ni oír hablar de ella”, sentenció. 

Todo esto porque la modelo prestó su imagen para la efigie de Marienne, símbolo de la República Francesa y, según Karl, símbolo de todo lo que es «aburrido, burgués y provinciano”. Y añadió: “Gasté años tratando de crear una imagen institucional de Chanel para que ella lo acabe. Yo no visto monumentos nacionales». Sin embargo, el tratado de paz entre las dos personalidades fue firmado públicamente en el desfile primavera-verano 2011 de Chanel y en muchos de los sucesivos front row de la casa francesa con la asistencia de la modelo.

Claudia Schiffer

Karl presentando a Claudia Schiffer (de 19 años) como su musa usando el vestido de novia de su colección de alta costura.

Un icono rotundamente diferente al carácter andrógino de Inès, esta rubia germana (como Karl) de rasgos dulces, labios sensuales y mirada severa, exudaba feminidad y se convirtió en la nueva protegida de Lagerfeld. Con su ayuda la modelo salió de Alemania para instalarse en París y empezar a trabajar en las pasarelas más codiciadas del mundo. “Ofrece 10.000 expresiones distintas y mantienen  una auténtica historia de amor con la cámara”, afirmó Karl al hablar de Claudia.

Linda Evangelista

Karl Lagerfeld se oculta con un abanico mientras posa con la modelo Linda Evangelista.

Su belleza es innegable, pero su esencia ultra sexy, su allure tomboy y de diva a la vez fueron las características que cautivaron a Karl. ¿Una de sus frases por la que vivimos? «no me levanto de la cama por menos de 10.000 dólares». Una mujer hermosa y rebelde por naturaleza que hizo que Karl pronunciara las siguientes palabras «No hay una modelo tan profesional como ella» además de “Es como un instrumento, una especie de violín Stradivarius. No puedes tocarla como tocarías cualquier otro instrumento. Es fuerte y al mismo tiempo flexible. Es dura y muy conmovedora, y ese es precisamente el secreto de su éxito.”

Kate Moss

Karl Lagerfeld y Kate Moss

Su relación iba más allá de la inspiración estética que Kate pudiera despertar en él, pues llegaba a lo espiritual, prueba de ello son estas palabras de Lagerfeld recogidas por el medio alemán Focus Online“Kate es víctima de su éxito, de su estilo, de su singularidad única. Karl adora a Kate, estó se evidenció en otra de sus frases en las que nombró a otra de sus musas. “Cara es un personaje. Es la Charlie Chaplin del mundo de la moda. Es una genialidad, como el personaje principal de una película muda. Las chicas la admiran como admiraban a Kate Moss. Todas quieren ser tan libres como ella”, dijo durante una entrevista a The Sunday Times

Keira Knightley

PARÍS – Enero 27: Keira Knightley y Karl Lagerfeld asisten al show de Chanel durante la semana de la alta costura en París Spring/Summer 2009. Imagen por Eric Ryan/Getty Images.

Una mujer que nos hace creer en el increíble magnetismo de la belleza seguida de la imperfección. Keira goza de innegable belleza, pero también es lángida, simple y relajada. “Keira es genial, ¿no? Trabajo bien con ella. Es muy fácil”, afirmó el káiser cuando la actriz se convirtió en musa del icónico Chanel Nº 5. 

Su gata Choupette

De última pero no menos importante, la que era considerada por Karl como su compañera de vida. Se la dejó un amigo mientras hacía un viaje pero él nunca más se la devolvió. Choupette no era una simple siamesa, protagonizaba campañas y editoriales de moda, tenía un libro sobre su vida y viajaba en primera clase.

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